lunes, 11 de enero de 2010

NAVIDAD JUNTO A LOS NIÑOS DEL HOSPITAL EZEIZA

En esta navidad visitamos a los niños del hospital Ezeiza, les entregamos juguetes y tarjetas navideñas que realizaron los chicos del Grupo Juvenil Gotas de Luz a los que les agradecemos su admirable trabajo y el amor, que aun siendo tan jóvenes son capaces de dar, siendo un gran ejemplo para nuestra sociedad.
Agradecemos a Casa Disol y a los amigos que siempre nos acompañan y han colaborado donando juguetes.
Gracias a Mirta y al personal del Hospital que nos ha abierto las puertas para llegar a estos niños, que ojalá hoy ya se encuentren con su salud reestablecida.




















jueves, 7 de enero de 2010

IMÁGENES


Niños recibiendo alimentos en el comedor de la escuela.


Niños del anexo escuela Nº 196 de la Colonia Domingo Matheu, Provincia de Chaco.

TRAYECTORIA 2008 - 2009



GOTAS DE LUZ SOLIDARIA

Mientras en Buenos Aires vivimos en nuestra confortable burbuja. Adormecidos por la desinformación y el consumismo. En el interior de nuestro país, hay pueblos enteros muriendo de hambre, niños desnutridos, desatendidos. Personas muriendo de deshidratación – sí, así es, pierden la vida hasta por falta de agua-.



Un grupo de vecinos de Zona sur de Gran Buenos Aires nos unimos para hacer algo. Creamos así GOTAS DE LUZ SOLIDARIA, una red de personas comunes que no tenemos fines de lucro, políticos, ni religiosos, y movidos por la solidaridad emprendimos la tarea de trabajar juntos.

Nuestro objetivo

Ayudar solidariamente a Comunidades en alto riesgo. Llevando a la acción actividades y proyectos que promuevan los valores humanos, paz, tolerancia, respeto, generosidad, desinterés, unión, colaboración. Para procurar un futuro promisorio fundamentalmente a los niños de estas comunidades, para que tengan las mismas oportunidades que cualquier niño y acceder a las mismas posibilidades de alimentación, desarrollo, capacitación, y proyección en el futuro.
Defender la diversidad cultural y el medio ambiente.

Hacemos todo lo que esta en nuestras manos. Unificamos ideas. Planificamos soluciones y ponemos manos a la obra.
Les hacemos llegar a estas comunidades alimentos, ropa, calzado, libros, útiles escolares. Los escuchamos y junto con ellos llevamos a cabo proyectos que satisfagan sus necesidades de crear fuentes de trabajo e impulsen a la capacitación y las posibilidades de estudiar e insertarse en la sociedad como cualquier persona.

TRAYECTORIA Y LOGROS

OCTUBRE 2008
Hicimos llegar a las Comunidades aborígenes de Chaco alimentos, ropa y calzado.
Campaña de control de natalidad, entrega de preservativos.
ENERO 2009
* Enviamos gran cantidad de alimentos y elementos de primera necesidad que se distribuyeron no sólo en el pueblo y la zona rural de Chaco, sino también en el impenetrable chaqueño.
* Impulsamos la venta de su artesanía local por medio de difusión. Meses más tarde, comerciantes de otras provincias los visitaron para comprar toda la producción de la comunidad.
MARZO 2009
* Miembros de Gotas de Luz visitaron por tercera vez a la Comunidad Mocoví de San Bernardo, Chaco. Se llevaron alimentos no perecederos. Ropa, calzado y más de 500 libros.
* Por iniciativa de los niños se emprendió el proyecto de crear dos Bibliotecas Populares, una en la zona rural y otra en el pueblo de San Bernardo.
* Logramos proveer a todos los niños de útiles escolares y guardapolvos para el inicio del ciclo lectivo.
* Mantuvimos un diálogo con los hombres de la comunidad por medio del cuál expresaron sus necesidades y conjuntamente se evaluaron posibles fuentes de trabajo, mediante la creación de Micro emprendimientos.



ABRIL 2009
* Invitamos a Representantes de las Comunidades TOBA, WICHÍ y MOCOVÍ.
* Realizamos una Jornada abierta a la Comunidad en Llavallol, partido de Lomas de Zamora, en la cual tomaron contacto con vecinos de la zona, escuelas y prensa. Expusieron y vendieron sus artesanías.
* Se les entregó dinero para financiar el primer horno de ladrillos.

MAYO 2009
* Organizamos la CRUZADA DE ARTISTAS POR GOTAS DE LUZ. Participaron artistas plásticos de Capital y Gran Buenos Aires que apoyaron la causa solidaria.
* Iniciamos una campaña de difusión en colegios privados. Varios colegios de la zona, empresas e instituciones se sumaron a la causa.
JUNIO 2009
* Realizamos el cuarto viaje a Chaco. Las donaciones que previamente transportábamos en camionetas alcanzaron el volumen necesario para llenar un camión.
* Parte de las donaciones fue enviada a la zona de Charata, Sáenz Peña, Las Breñas y localidades vecinas; además del barrio San Martín en San Bernardo y El Pastoril, Villa Ángela.
* Visitamos la zona rural en la Jurisdicción de Villa Ángela. Hicimos entrega de dinero en efectivo para financiar parte de un nuevo horno de ladrillos en la Colonia El Pastoril.
* En esta ocasión hubo un contacto muy cercano con los niños; observamos que ninguno tenía juguetes… al hablar con ellos detectamos que ninguno de ellos tiene sueños. Prometimos regresar para el día del niño…



AGOSTO 2009
Realizamos un festival del Día del niño Mocoví. Se hicieron presentes además de los 630 niños homenajeados con sus familias, los medios de comunicación de la zona, Radio Uno y el canal de televisión regional, y vecinos de los alrededores.
Visitamos la Colonia Domingo Matheu, conocimos la escuela y donamos gran cantidad de libros con los que impulsamos la creación de una biblioteca en el anexo escuela Nº 196. También conocimos la unidad sanitaria en la que Alberto el auxiliar médico libraba sus batallas con la enfermedad de los pacientes desprovisto de insumos y medicamentos. Abastecimos la unidad con todo lo necesario además de nebulizadores.

SEPTIEMBRE 2009
Enviamos un camión repleto de alimentos, ropa, calzado y elementos de primera necesidad a las Comunidades Ava Guaraní y Wichí de Embarcación y Pichanal, provincia de Salta.
Socorrimos a familias necesitadas de Concordia, Entre Ríos, enviándoles ropa, calzado y alimentos; trabajando conjuntamente con el grupo Luz de Esperanza, representado por el señor Alberto de Claypole.
Recibimos un reconocimiento público por parte de la intendencia de Concordia, Entre Ríos.




OCTUBRE 2009
Iniciamos el envío semanal de alimentos, ropa, libros y útiles escolares para la Escuela Nº 196 de la Colonia Domingo Matheu, Provincia de Chaco.
Para recaudar fondos con los cuales solventar los gastos de transporte pusimos en marcha el proyecto de vender canelones para el día de la madre. El grupo juvenil y voluntarios amigos nos apoyaron cocinando y vendiendo. Gracias al esfuerzo de muchas personas logramos pagar los envíos de alimentos a los comedores de Chaco.
El grupo juvenil presentó un stand en la Exposición del Colegio Sáenz Peña de Ezeiza donde se difundió información sobre la actualidad de las comunidades aborígenes.

NOVIEMBRE 2009
Unificando esfuerzos con las familias de San Bernardo, Chaco, se abrió el Comedor infantil en el Salón Comunitario de la Comunidad Mocoví.
Enviamos semanalmente alimentos no perecederos desde Buenos Aires.
Se dio inicio a la Feria Americana de San Bernardo, donde se ofrecen además de prendas de vestir, artesanías tradicionales y modernas realizadas por las mamás de los niños que asisten al comedor, para recaudar fondos con los cuales se compran los alimentos frescos necesarios para ofrecer una dieta balanceada.
Nos visitó en representación de su pueblo el señor Omar Mendoza. Fuimos recibidos por empresarios de nuestra zona y representantes de distintas instituciones, poniéndolos al tanto de la tarea que emprendimos y buscando asesoramiento para futuros emprendimientos en las comunidades aborígenes.



Contacto:
www.gotasdeluzsolidaria.es.tl

Oscar A. Naturán
oscarangelnaturan@yahoo.com.ar
0111565541685

Patrice A. Blanco
patriceab@gmail.com
01140391024

Enrique O.Minetti
01140784011

SE RECIBEN DONACIONES EN LIBRERÍA QUIQUE,
Calle: Portugal esquina Guatambú, Adrogué.

viernes, 9 de enero de 2009

DIALOGAMOS CON UN MOCOVÍ (segunda parte)

Juan desde muy chico hasta los veinte años, trabajó en una carbonería. Expresa su agradecimiento a Dios por haber podido tener la oportunidad de salir de allí. En algunos momentos hilvana historias que le hacen entristecer, aun más, la mirada. Relata lo insalubre del trabajo que realizaba, sus entradas a los hornos de carbón, la inhalación de gases que sentía penetrar en los pulmones, las consecuencias que les traían. Ahora ya no se usan más las carbonerías, nos dice; ahora el trabajo de moda es el DESMONTE. Nos muestra fotos de la que fue su casa, señala la vegetación –compuesta de árboles jóvenes y escasos-, nos cuenta que el monte los rodeaba completamente y hoy a pocos metros de la vivienda, donde hubo árboles centenarios, hay campos. Ya no se ven árboles, ya no existen… y al escucharlo quedo perturbada, no imagino un monte sin árboles, por más que lo intente las imágenes no aparecen en mi imaginación, del mismo modo que no logro visualizar claramente la realidad desconocida del dolor y la miseria. Nos resulta increíble para los que nunca tuvimos contacto con ese mundo desolado imaginar por ejemplo, la vida sin agua. No hay agua, agrega Juan; allá no se conocen las verduras, no hacen quintas, no pueden cultivar nada porque no hay agua, no hay ríos cerca ni arroyos, no se puede criar animales, porque mueren sin agua también. Preguntamos, preguntamos. Indagamos más y más, no entendemos. Él con su hablar pausado nos guía por los caminos áridos del relato. Extraen el agua de un pozo comunitario, al que acuden a veces después de caminar varios kilómetros, los que viven más distantes del pozo caminan un equivalente a treinta cuadras de las nuestras. Y el agua que toman no esta potabilizada… beben el agua turbia que brota bajo un manto verde que describen como musgo –no se exactamente el nombre de esta vida vegetal que surge en la superficie, pero imagino los estanques donde se amontonan esos colchones de un verde virulento que se ondula y se agolpa como oleadas-. Así que el agua que ingerimos ya nos enferma, ya esta en mal estado, igual que la carne. De vez en cuando aparecen vendedores ambulantes ofreciendo carne que viajó durante varios días sin refrigeración por distintos pueblos y asentamientos; a veces se quedan a pasar la noche y en esas ocasiones cuelgan los recortes de carne bajo los techos de alguna choza hasta el día siguiente… sin palabras.

Pero no reciben ayuda del gobierno? Alguien los ayuda?... conocen en esos parajes dos tipos de ayuda. El gobierno provincial, que se hace presente en época de elecciones y les da algo a cambio de votos, a veces sólo les dan promesas que jamás cumplen. El otro medio de ayuda proviene de la iglesia Católica o Evangélica, que claro, aclara, cada una ayuda a sus fieles solamente, y a cambio de ser parte de estas religiones. La ayuda raramente es desinteresada, por eso cuando llegan forasteros desconfían. Juan nos prepara para que no nos desilusionemos cuando nos encontremos cara a cara con la gente de su tierra. “Nos sentimos olvidados. Allá vivimos al margen de la sociedad, como si no existiéramos. Pero la gente vive esperando, siempre esperan que alguien llegue”…

Patrice A. Blanco

jueves, 8 de enero de 2009

JUAN SALTEÑO Contándonos su historia

DIALOGAMOS CON UN MOCOVÍ (primera parte)

El 7 de enero fuimos recibidos en la casa de JUAN SALTEÑO, un Mocoví que vive en el gran Buenos Aires y gentilmente nos concedió una entrevista, gesto que agradecemos profundamente ya que nos permite conocer más profundamente la situación de su comunidad.

Juan tiene 39 años, nació en el asentamiento LAS TOLDERÍAS, en la provincia de Chaco. Hijo de madre y padre Mocoví, vivió allí junto a sus cinco hermanos hasta la edad de veinte años, cuando un tío que trabajaba en Buenos Aires lo trajo a la ciudad donde poco a poco se abrió camino y se hizo uno más de nosotros, los habitantes del conurbano bonaerense.

Empezamos preguntándole sobre sus raíces, sus ancestros, nos cuenta vagos recuerdos de historias que le han contado sus mayores. Nació y vivió siempre en el mismo lugar, un asentamiento donde sus antepasados alzaron sus primeras viviendas, tolderías, construidas de madera y techos de paja que con el tiempo se transformaron en pequeñas casas de paredes de barro, antes de conocer el adobe. Relacionado al tema de las viviendas, inmediatamente surge el fantasma del mal de chagas en la conversación. Juan nos cuenta que “el bicho” –la vinchuca-, aprovecha los resquicios que dejan las paredes de barro y los techos de paja para reproducirse y así se convierte en uno de los peores males que azotan a las comunidades aborígenes. Y preguntamos si existen allí unidades sanitarias… “sí, existen – responde y luego hace una pausa tan doliente como un lamento-, pero pasa como en todos lados… la unidad sanitaria no tiene remedios, ni elementos para curar a la gente, así que no sirve de nada”. Nos cuenta que el hospital más cercano está aproximadamente a 50 kilómetros, yendo por “la picada” –nombre que le dan a las sendas que tejen ellos mismos con sus pisadas al atravesar los montes. La misma picada por la que se encaminan cuando salen llenos de esperanzas, cargados de sus artesanías para venderlas o intercambiarlas por víveres en otros pueblos. Y son tantas nuestras preguntas! Queremos que él nos ponga en los ojos las imágenes que se disparan de sus palabras. Queremos saber de qué viven, cómo es su economía, y las respuestas son confusas. Claro, porque nadie allí tiene una economía estable, no existe una fuente de trabajo constante. Cada uno vive como puede, intentando sustentar a su familia muchas veces asumiendo tareas riesgosas, como son las de “banderillero”. BANDERILLERO… Nosotros nos miramos, la palabra se nos clava en el alma. Hace tiempo nos llegó un informe sobre los niños que trabajan de banderas humanas en los sembrados. Con banderas se paran en los campos señalando a las avionetas fumigadoras dónde volcar el veneno: sobre ellos. Hemos visto fotografías de pequeños menores de seis años, con las caritas quemadas, peladitos, sin pestañas a causa del veneno mortal que los baña e inhalan día a día. Sabemos que muchos niños y adultos han muerto por esta causa, que los que aun viven están lisiados…

lunes, 5 de enero de 2009

PALABRAS DE SANDRA

Quiero agradecer a todos los que hicieron posible y a aquellos que son parte de este sueño. A Dios por haberme dado la oportunidad de conocer a Walter, quien fue el motivador de volver a despertar en mí un sueño que estaba dormido. Agradezco a cada uno que apoya con sus donaciones este proyecto y a Patri que sopló vida para que esto se haga realidad.

Te animo a que seas parte de nosotros, que se puede marcar una diferencia, que no todo es negro y que fuimos elegidos para llevar Luz donde había oscuridad.

VAMOS! VOS PODÉS HACER ALGO POR ALGUIEN!

SANDRA